ANDAMAN Y NICOBAR




El archipiélago de las islas Andaman y Nicobar se extiende en aguas de la bahía de Bengala y llama poderosamente la atención por su naturaleza virgen y su ecosistema único, amén de los fondos marinos totalmente transparentes y sus solitarias playas. Un increíble paraíso aún por descubrir.

SIGLOS DE HISTORIA
A finales del siglo XIII el gran viajero Marco Polo ya quedó maravillado de estas islas y habló profusamente de ellas: “No tienen rey ni señor de ninguna clase y sus pobladores son como bestias salvajes… Tanto los hombres como las mujeres van completamente desnudos… No tienen casas, ni ley ni orden…. Son gente muy cruel y se comen con gusto crudos a otros hombres, a todos los que pueden coger, con tal de que no sean de su tribu…”
Las islas fueron tomadas por los maratha en el siglo XVII y el legendario almirante Kanhoji Angre -considerado un corsario por las diferentes metrópolis coloniales-, fue quien atacó las rutas marítimas desde una base en estas islas. El Reino Unido ocupó este archipiélago hasta que fue tomado por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.
Las islas se pusieron con posterioridad bajo la autoridad del Arzi Hukumate Azad Hind (un gobierno provisional para una India libre) de Netaji (Subhas Chandra Bosé), quien las visitó durante la guerra. Más tarde, el general Leganathan, del Ejército Nacional Indio, fue nombrado gobernador de las islas Andaman y Nicobar.
Con la independencia de la India en 1947, pasaron a ser un territorio más del país.
Los británicos utilizaron las islas como prisión para miembros del “Movimiento para la independencia de la India”. Esta forma de encarcelamiento fue llamada kalapani y la prisión de Port Blair fue considerada como la “Siberia de la India británica”.
A finales del año 2004 las costas de este archipiélago fueron devastadas por un tsunami como consecuencia de un maremoto en el océano Índico. Más de 7.000 personas murieron durante el desastre, la mayoría colonos, mientras que la mayor parte de la población aborigen sobrevivió gracias a tradiciones orales transmitidas de una a otra generación, las cuales les advirtieron de abandonar las costas y refugiarse en las montañas cuando se producían este tipo de fenómenos.

SITUACIÓN GEOGRÁFICA
El archipiélago está compuesto por más de doscientas islas, situadas a 950 kilómetros aproximadamente de la desembocadura del río Hoghly (uno de los afluentes del Ganges en el gran delta que forma en la bahía de Bengala), y a unos 195 kilómetros del cabo Negrais en Myanmar, la antigua Birmania, el punto más cercano al continente, y a unos 550 kilómetros del extremo norte de Sumatra. La longitud de la cadena de islas es de 350 kilómetros y su mayor anchura de 51 kilómetros.
Las cinco islas principales del norte se conocen en conjunto como Gran Andaman. Estas son, de norte a sur, Andaman del Norte, Andaman del Medio, Andaman del Sur, Baratang e Isla Rutland.
Estas islas son el único lugar de la India con volcanes activos. La isla de Barren, al noreste de Port Blair, entró en erupción en la década de los noventa, después de permanecer inactivo durante más de doscientos años. En mayo de 2005, probablemente a causa del cambio en las placas tectónicas posterior al maremoto del océano Índico del año 2004, volvió a entrar en erupción.

LOS ABORÍGENES DE ESTE PARAÍSO TROPICAL
Un siglo atrás, los habitantes indígenas de estas islas vivían de la caza, la recolección, la pesca y algo de agricultura. En la actualidad siguen siendo las principales formas de subsistencia de los pueblos jarawa, onge y sentinelese de la parte sur de las islas. Son delgados, de piel oscura, pelo rizado la mayoría y se parecen físicamente a los semang de la península malaya y los aeta de las Filipinas.
En la actualidad, algunos se han mezclado con gentes llegadas del continente indio, especialmente del estado de Tamil Nadu.
Existe una zona que cabe considerar como territorio prohibido, dado que su rechazo a gobiernos y autoridades es poco menos que legendaria y algunas crónicas hablan todavía de su salvajismo y desprecio a cuanto viene del exterior es proverbial. En realidad poco han cambiado las cosas en los últimos siglos, pues algunos exploradores de antaño ya hablaban de su extraño proceder. El reducto habitado por estas gentes primitivas sigue siendo un auténtico misterio, puede que se trate de los únicos seres realmente primitivos del planeta.
Se han llevado a cabo diferentes estudios e identificado a diferentes tipos entre los indígenas de Andaman y Nicobar, poblaciones que han permanecido aisladas desde hace infinidad de años, permaneciendo genéticamente aisladas, aparentemente desde su posible migración inicial desde África. Los jarawa y los sentinelese pertenecen a las tribus más hostiles.
En algunos lugares van totalmente desnudos, viven ajenos al mundo y conservan formas de vida totalmente ancestrales. Creen en los espíritus de los bosques, el mar, la enfermedad y los ancestros, evitando actos que tradicionalmente no les han gustado. Existe la creencia de que su alma viaja a alguna parte después de la muerte, pero no existe ni el cielo ni el infierno, ni tampoco el concepto de resurrección corporal. Tienen mucha fe en los sueños y en las palabras de ciertos sabios que practican de forma embrionaria la magia y la hechicería.
La única diversión, por llamarlo de alguna forma, de estas gentes primitivas es una danza formal que realizan por las noches. Curiosamente, ninguna de estas tribus se aventura en el mar más allá de donde se pueda avistar la costa y no saben orientarse ni por el sol ni por las estrellas. Sus canoas son simplemente troncos vaciados. Existen viejas historias de ataques a Nicobar, pero parece poco probable que se hayan aventurado más allá del horizonte en un mar con habituales tormentas y con bastante oleaje.

PORT BLAIR: UNA PEQUEÑA INDIA
Port Blair es la capital administrativa y, por lo tanto, el lugar de entrada al archipiélago. Está conectada con el continente tanto por mar como por aire.
A pesar de que el vuelo dura dos horas, llegar a Port Blair en barco puede tardar entre tres y cuatro días desde Chennai o Kolkata.
La población oscila alrededor de los cien mil habitantes, un 53% de varones y un 47% de mujeres.
La religión más común es el hinduismo, seguido por el cristianismo y el Islam.
El bengalí es el idioma más hablado de la ciudad, seguido por el hindi y el tamil.
La moneda oficial es la rupia india y las divisas y cheques de viaje sólo se cambian en el State Bank de Port Blair. El pago con tarjetas de crédito se acepta únicamente en los hoteles de alto nivel.
Situada en Andaman del Sur, no son demasiadas las atracciones existentes, ahora bien, lo que sí llama poderosamente la atención es su carácter de territorio virgen. Se permanece en contacto directo con la naturaleza a cada paso.
Interesante visitar el Cellular Jail, penal erigido por los británicos en Port Blair durante la época colonial, en 1906. Este edificio de grandes dimensiones se ha convertido en un museo con galerías de fotografía y arte, aparte de un espectáculo de luz y sonido.
Desde Mount Harriet pueden lograrse algunas de las mejores panorámicas de Andaman. Se trata de la antigua residencia de verano del comisario-jefe británico. Chiriya Tapu es un pequeño pueblo de pescadores rodeado de manglares, excelentes playas y miradores con buenas vistas.
El Parque Nacional Marino Mahatma Gandhi está situado en Wandoor y cubre un área de cerca de trescientos kilómetros cuadrados. Comprende 15 islas naturales, con ensenadas de manglares, selva tropical y barreras coralinas con diferentes tipos de coral. Incluye las islas de Red Skin y Jolly Buoy con sus fantásticas playas.
A destacar dos playas especialmente, Collinpur, con arena blanca y excelente para nadar, y también Corbyn’s Cove Beach, una de las más pintorescas y bellas, a sólo diez kilómetros de Port Blair.

FANTÁSTICAS ISLAS
Neil Island es muy hermosa y aparte de unas buenas playas en Laxmanpur y Bharatpur, tiene zonas de selva y otras con cultivos de colonos bengalíes.
Havelok Island es muy posiblemente la que dispone de mejores playas y formaciones coralinas.
Diglipur, situado en Andaman Norte es un lugar fantástico para realizar trekking y poder gozar de la naturaleza auténticamente virgen. Cinque Island destaca por sus jardines sumergidos de coral y también sus playas, de las mejores de todo el archipiélago.
Lógicamente la infraestructura hotelera no es muy amplia, pero en Port Blair sí existen buenas instalaciones.
Por lo que hace referencia a bucear es una auténtica experiencia en Andaman y Nicobar. En más de una ocasión se ha dicho que en estas latitudes puede conseguirse el mejor submarinismo del mundo. Entre medio centenar de especies distintas de coral y la accidentada topografía marina, resulta fácil observar rayas, peces manta, tortugas, delfines, varias clases de tiburones y todo tipo de peces tropicales.
Muchos hoteles y agencias facilitan equipos de buceo y transporte. La mejor temporada para el buceo es de diciembre a abril. A la hora de recomendar algunos puntos sobresalientes para bucear hay que hacer constar Cinque Island en North Point, Pasaje Island en Fish Rock, Havelok Island en Turtle Bay y The Wall y, por supuesto, en el Parque Nacional Marino Mahatma Gandhi, en Wandoor.
El clima tiene pocas variaciones, la media acostumbra a ser de unos 32ºC y una humedad en torno al 80%. El fuerte calor suele estar suavizado por la brisa marina. La temporada más turística suele ser entre los meses de diciembre y enero. De mayo a octubre y de noviembre a abril es época de monzones con lluvias persistentes.
Como es de suponer, la gastronomía varía entre el pescado de la bahía de Bengala y el marisco. La mayoría de hoteles disponen de recetas internacionales, con especialidades vegetales, tandoor (carnes al horno), pollo y cordero con especias, y los más habituales platos europeos.
A la hora de hacer shopping y dado que no existe una marcada artesanía local, lo más fácil y seguro es dirigirse al Aberdeen Bazar de Port Blair para encontrar las típicas prendas de vestir de algodón, lino y seda, piedras semi-preciosas, perfumes, pañuelos, telas, collares, el clásico té de Darjeeling y Assam y las típicas tallas de madera de gran calidad como en todo el continente indio.
Sólo por contemplar el hermoso paisaje y perderse en semejante universo apacible, natural y virgen, vale la pena desplazarse hasta este rincón perdido en el océano Índico.

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EL TORCAL DE ANTEQUERA



UN PAISAJE EXTRAÑO Y FASCINANTE


Situado en los términos municipales de Antequera y Villanueva de la Concepción, en la provincia de Málaga, se trata de un paraje natural de 1.171 hectáreas. Se lo conoce por las caprichosas formas que los diversos agentes erosivos han ido modelando en sus rocas calizas, constituyendo un destacado ejemplo de impresionante paisaje kárstico.
Este paisaje completamente natural se encuentra concretamente elevado por encima de la ciudad de Antequera y en el arco calizo de las sierras subbéticas, constituyendo una de las mejores y más espectaculares demostraciones de relieve kárstico. Toma su nombre de sus formas más comunes y conocidas, las torcas o dolinas, pequeñas depresiones circulares de fondo plano que se van rellenando con los residuos más resistentes a la actividad erosiva del agua, arcilla de descalificación también denominada terra rossa por su color rojo.
Debido a la rareza y magnificencia de sus extrañas formaciones, el Torcal de Antequera ofrece un paisaje impresionante considerado único en el mundo, hecho que ha servido en innumerables ocasiones de escenario a películas de ciencia ficción, pues en su laberíntica estructura de torcas, pasillos, cuevas y simas (como Toro y Marinaleda), descansos y desfiladeros, cuyo mejor exponente es el Tornillo de El Torcal, es fácil que el caminante se pierda. El aspecto calizo de la composición de su terreno lo hace fácilmente sensible a la erosión por agentes climatológicos, como la lluvia o el viento.

ORÍGENES Y CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS
Sus orígenes se remontan a la Era Secundaria o Mesozoica, más concretamente al periodo Jurásico. Por aquel entonces la zona constituía un alargado pasillo marítimo que comunicaba, desde el golfo de Cádiz hasta Alicante, los primitivos océano Atlántico y mar Mediterráneo. Durante la Orogenia Alina, en la Era Terciaria o Cenozoica, se produjo el levantamiento de los sedimentos calizos depositados en el fondo de este brazo oceánico, dando lugar a sierras, cuyas cumbres adoptaron, con frecuencia, extrañas formas.
El Torcal está constituido por rocas calizas de tres tipos: colíticas, brechoides y clásticas. Todas ellas tuvieron su origen en el fondo marino durante el periodo Jurásico, hace entre 250 y 150 millones de años.
Los sedimentos acumulados en el fondo del mar se agregaban mediante la acción cementadora de las sales y precipitados de la disolución marina. Luego, estos sedimentos fueron levantados a más de mil metros sobre el nivel del mar por fuerzas tectónicas. Más tarde, una serie de fracturas generaron grietas (diaclasas) y sistemas de fallas que se entrecortan en ángulo recto; la erosión y hundimiento de dichas grietas ha producido lo que llamamos en la actualidad callejones o corredores. A partir de este momento el conjunto quedó sometido a un proceso de erosión característico, el modelado kárstico.
La fractura de la roca por la acción de la cuña que supone el agua que absorbe la roca y se hiela por la acción del frío, junto con la disolución diferencial de las distintas calizas por el efecto ácido del CO2 atmosférico presente en el agua de lluvia, han moldeado multitud de formas en las rocas.
Esta cuña de hielo ha esculpido singularidades rocosas, generando una completa colección de piezas naturales a las que se les pueden atribuir semejanzas con formas de la vida cotidiana: “el tornillo”, “el sombrerillo”, “el adelantado”, “el ataúd”, “los prismáticos”, “el cáliz”, “el dado”, etc. Además, la disolución de las rocas a nivel superficial da lugar a lo que se conoce como lenar o lapiaz, terrenos rocosos donde es difícil el tránsito a pie.

FORMAS SUBTERRÁNEAS
Como todos los macizos calizos, el Torcal de Antequera presenta una enorme riqueza en simas, cuevas y otras formas subterráneas de las cuales se han explorado hasta la fecha algo más de un centenar. Abundan las simas de carácter vertical que alcanzan hasta un máximo de 225 metros de profundidad (Sima de la Unión). Son además populares la Sima Azul (-115 metros), Sima de la Mujer (-90 metros), la del Navazo Verde y la Sima Rasca. Otras de carácter horizontal son de gran importancia histórica como la Cueva del Toro y la de Marinaleda, que albergan interesantes yacimientos prehistóricos. La del Toro conserva evidencias estratigráficas de ocupación como hábitat desde los orígenes del Neolítico, hasta una Edad del Cobre avanzada. En la de Marinaleda, por contra parece más bien que se empleó como enterramiento secundario. El origen de todas estas cavidades se relaciona igualmente con procesos kársticos de disolución y ensanche de las calizas, tanto aéreas como subterráneas, por la acción del agua de lluvia.

AMPLIA RIQUEZA DE FLORA Y FAUNA
Este medio de gran belleza y apariencia inhóspita contiene además de una variada vegetación con algunas especies exclusivas. En su paisaje, encinas, quejigos, serbales o arces, se entremezclan con plantas adaptadas a vivir en las fisuras de las rocas. Es la llamada vegetación rupícola y, el Torcal Bajo, es el lugar idóneo para conocerla.
Las comunidades vegetales de mayor importancia botánica dentro del paraje natural son las rupícolas, adaptadas a las fisuras y grietas de las rocas, con plantas muchas de ellas endémicas. Las especies rupícolas más representativas son Linaria anticaria, Saxifraga biternata, Linaria oblongifolia, Viola Demetria… entre otras muchas.
La arboleda que presenta es la típica de montaña, donde predomina el arce, el sauco, quejigo, majuelo, endrino y encinares de escasa altura, con un sotobosque formado en su mayoría por matorrales como matagallo, tomilla, candilera, yedra común, y muy abundante, helecho, musgo, peonia y lirio.
Uno de los valores más notables de la fauna del Torcal, es la riqueza de aves que soporta, hecho que le ha valido para su declaración como zona de especial protección a las aves. Los buitres leonados suelen ser asiduos del Torcal. Otras aves de interés presentes son a collalba negra y rubia, búho real, mochuelo, cernícalo vulgar, avión roquero, chova piquirroja y numerosas aves de pequeño tamaño.
Entre los reptiles hay presencia de lagarto ocelado, lagartija colilarga e ibérica, culebra de escalera, culebra bastarda y víbora hocicuda, mientras que entre los mamíferos se cuenta con el topillo, zorro, tejón, comadreja, conejo y algunos ejemplares de cabra hispánica.
Junto a esta zona del Torcal Bajo, el mirador de las Ventanillas se asoma al valle del río Campanillas, ofreciendo bellas panorámicas de su paisaje y de la localidad de Villanueva de la Concepción.

INSTALACIONES PARA VISITANTES
A El Torcal se puede acceder en vehículo desde Antequera y Villanueva de la Concepción, encontrándose entre ambas poblaciones. El acceso se halla en el kilómetro 42 de la carretera A-7075. El centro de visitantes Torcal Alto cuenta con un área interpretativa, observatorio astronómico, aseos, tienda y restaurante, con dos aparcamientos, uno a la entrada del Paraje Natural y otro junto al Centro de Visitantes.
Del mismo modo, el Paraje Natural cuenta con tres senderos de uso para visitantes:
RUTA NARANJA o de acceso. Recorrido de 3,5 kilómetros en los dos aparcamientos, el inferior y el superior, permitiendo al visitante acceder al Paraje Natural.
RUTA AMARILLA. Con inicio y fin en el Centro de Visitantes, recorre 3 kilómetros por el Torcal Alto, con tramos panorámicos y otros estrechos, húmedos y ricos en vegetación.
RUTA VERDE. En realidad se trata de un atajo de la Ruta Amarilla, siendo su recorrido total de 1,5 kilómetros. Perfecto para recorrer con niños y tener una primera impresión del Paraje Natural.
El Centro de Visitantes organiza actividades, rutas y visitas fuera de los senderos de uso público.
El Torcal de Antequera está declarado Paraje Natural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

ANTEQUERA
Esta ciudad malagueña está situada al norte de su provincia y es el centro de la comarca que lleva su nombre.
Se encuentra en un enclave geográfico estratégico por estar situado en el centro de Andalucía, donde confluyen las principales vías que comunican Málaga con Córdoba y Granada con Sevilla, las cuatro mayores ciudades de la comunidad autónoma.
Antequera se encuentra a 45 kilómetros de Málaga y a 115 de Córdoba, con las que está comunicada por tren de alta velocidad y autovías.
Su nombre tiene origen en Anticaria, la antigua denominación romana, luego fue Antaquira en árabe, aunque varios yacimientos repartidos por el término municipal atestiguan que la zona estuvo habitada desde hace más de 6.000 años.
El impresionante espacio natural del Torcal, junto con los dólmenes Menga, Viera y El Romeral, además de la Peña de los Enamorados, conforman el llamado Sitio de los Dólmenes de Antequera.
El clima de esta ciudad es de tipo mediterráneo, si bien, el efecto barrera de la Cordillera Antequerana provoca una tendencia reduciendo la influencia del mar, mientras que la presencia de grandes espacios abiertos al norte, incrementa los flujos de viento de esta dirección. Así, los veranos son largos y calurosos y durante los inviernos las heladas son frecuentes.
Por lo que respecta a su hidrografía, el único río de importancia de Antequera es el Guadalhorce. La red hidrográfica de la vega ha sido muy alterada por obras de canalización para la agricultura y la desecación de zonas endorreicas. Casi todo el municipio pertenece a la cuenca del Guadalhorce, excepto algunas pequeñas zonas del norte que vierten a la cuenca del río Genil, y del sur, que lo hacen a las cuencas de los ríos Campanillas y Guadalmedina.
La población es de alrededor de 42.000 habitantes.

UN RETAZO DE HISTORIA
A partir de la conquista de Granada en 1492 la ciudad de Antequera comenzó a transformarse y a extenderse fuera de las murallas, aumentando su población al calor de sus fértiles tierras y a la ausencia de enemigos. Bajo el dominio castellano, la ciudad siguió siendo un importante centro comercial debido a su ubicación, su floreciente agricultura y a la labor de sus artesanos, que contribuyeron en el crecimiento cultural.
En el año 1500, los Reyes Católicos concedieron licencia a la ciudad para que ésta cediera 700 varas de terreno en las que poder erigir un monasterio bajo la advocación de San Zoilo, por los frailes de la Observancia de San Francisco. Además, los mismos reyes fundaron la Real Colegiata de Santa María la Mayor, que desde aquel momento se convirtió en el referente cultural antequerano.
Pero fue durante los siglos XVI y XVII cuando la ciudad experimentó un mayor crecimiento demográfico, llegando a ser una de las ciudades comerciales más relevantes de Andalucía, debido principalmente a su ubicación como encrucijada de algunas de las principales rutas comerciales.
En el siglo XVIII fue cuando la ciudad alcanzó su mejor momento. Se transformó y numerosas congregaciones religiosas se asentaron en la ciudad y construyeron numerosas casas, capillas e iglesias, hasta convertir Antequera en un auténtico enclave conventual. La nobleza también realizó encargos de nuevos palacios y surgió entonces una importante actividad artística destinada a nutrir, no sólo los numerosos conventos y palacios antequeranos, sino también los de poblaciones vecinas y de otras provincias.
El siglo XIX se caracterizó por la pérdida de población debido a las epidemias y la entrada en escena de una incipiente burguesía que buscó en el sector textil y lanero, alternativas a la agricultura y a los oficios en decadencia. En 1810 la ciudad volvió a ser tomada, esta vez por las tropas francesas, que fueron expulsadas dos años más tarde. El desembarco de la era industrial, hizo que sus productos pudiesen ser comercializados en toda España, siendo muy famosas y valoradas las mantas antequeranas.

UN AMPLIO PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO
Antequera alberga un extenso patrimonio artístico compuesto por más de medio centenar de edificios religiosos y civiles, así como numerosos yacimientos arqueológicos.
Declarada Monumento Nacional, la Real Colegiata de Santa María la Mayor es una obra de transición entre el gótico tardío y el Renacimiento. Fue construida entre 1514 y 1550 y tiene el honor de ser el primer templo que se concibió dentro del estilo renacentista en Andalucía. Destacan sus columnas jónicas y su artesonado mudéjar, así como la bóveda gótico-mudéjar del altar mayor. La fachada de sillería fue construida con piedras procedentes de los restos de Singilia Barba.
La otra Real Colegiata de Antequera, la de San Sebastián, fue construida a partir de 1548, aunque posteriormente sufrió varias alteraciones por lo que en la actualidad presenta una mezcla de estilos; renacentistas y plateresco en la fachada, barroco en la torre campanario y neoclásico en partes del interior.
Los conventos de interés son numerosos. El actual Convento de Madre de Dios de Monteagudo fue levantado entre los años 1747y 1761 sobre un antiguo convento derruido a causa de un incendio. El proyecto correspondió al alarife Cristóbal García, quien consiguió dotar al interior de una sensación de movimiento conjugando superficies cóncavas con bóvedas en casquetes y otros elementos. Su torre está considerada como uno de los ejemplos más bellos del barroco andaluz.
A destacar asimismo los conventos de Belén de principios del siglo XVII, el convento de la Victoria y el de la Encarnación. Del mismo modo cabe poner de relieve los conventos de San Agustín y el de la Trinidad. También del siglo XVII datan el convento de los Remedios, el de Santo Domingo y el de la Magdalena.
Al siglo XVIII pertenecen otros tres conventos: el de San José, el de las Catalinas y el de Santa Eufemia.
Por último cabe destacar el Real Monasterio de San Zoilo, fundado por los Reyes Católicos en 1500.
Por lo que hace referencia a las iglesias sobresalen las de San Pedro, Santa María de Jesús y San Juan Bautista, sin por ello olvidar a la iglesia de Santiago y la del Carmen, amén de una serie de ermitas y capillas, como la de la Virgen del Socorro, también llamada Capilla del Portichuelo.

LA MAJESTUOSA ALCAZABA
Entre la arquitectura civil la Alcazaba de Antequera es el conjunto más destacado de la antigua medina islámica. Ocupa el cerro y tiene planta rectangular y dos torres, de las cuales la mayor es la del Homenaje.
Esta Torre del Homenaje tiene planta angular y está considerada como la de mayor anchura de las musulmanas andaluzas, a excepción de la Calahorra de Gibraltar. Se corona la torre antequerana con un templete-campanario construido en 1582 para colocar la campana y el reloj de la ciudad.
La Torre Blanca, unida a la anterior por un lienzo de murallas reforzado por dos contrafuertes, sorprende por la perfecta ejecución de su fábrica de sillería. Tiene dos plantas sobre la altura del adarve y sus diferentes estancias se cubren con distintos tipos de bóveda de ladrillo. El interior se ilumina con troneras y ventanas en arco de herradura. Dentro de lo que llamamos anillo de medina construido en el siglo XIV para dar cobijo a los musulmanes expulsados por la conquista castellana. Del resto de la cerca amurallada aún se conservan el postigo y la Torre Albarrana de la Estrella, junto a los lienzos de murallas recuperados de la plaza del Carmen y la llamada Puerta del Agua, que en realidad es un portillo junto a otra torre albarrana.
La Torre Torcida, desembarazada en la actualidad de las edificaciones que la ocultaban, era también una torre albarrana cilíndrica a la que le falta el arco de comunicación con la muralla.
Otros edificios civiles notorios son: el Pósito, antiguo almacén de trigo del siglo XVII; el Hospital de San Juan de Dios, construido en la segunda mitad del siglo XVIII y el Palacio Consistorial.
Mención aparte merecen los numerosos ejemplos de arquitectura residencial palaciega que se conservan en la ciudad, tales como el Palacio de los marqueses de la Peña de los Enamorados, del siglo XVI; el Palacio del marqués de Villadarias, el Palacio de Nájera, la Casa de los Colarte, la Casa del conde de Pinofiel… y tantos otros de interesante valor artístico.
Finalmente, hay que dejar constancia de las diversas Puertas Monumentales: el Arco de los Gigantes construido en 1585; la Puerta de Málaga situada en la muralla de la Alcazaba; la Puerta de Estepa, que fue reconstruida en 1998 y la Puerta de Granada erigida en 1748 aunque ha sufrido diversas modificaciones posteriores.
El Torcal de Antequera merece, sin duda, una detenida visita por su extraño y fascinante paisaje natural, y de camino vale la pena aproximarse hasta la ciudad de Antequera, dada su rica y amplia riqueza arquitectónica cargada de siglos de historia.

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VERANO EN MALLORCA - 2




Mallorca tiene 554 kilómetros de costa, posiblemente los más visitados del Mediterráneo dada la gran afluencia de turistas que visitan la isla y donde el “moreno” en la piel es el souvenir más buscado y llevado a los países de procedencia. Este litoral de la mayor de las Baleares cuenta con alrededor de 208 playas registradas, pero si el visitante se hace amigo de un residente, seguro que acabará llevándole a un centenar más de lugares increíbles con acceso al mar, que desconocidos para la mayoría suponen una playa más y al alcance de solo unos pocos.
Pero Mallorca no sólo son playas, es más, mucho más. Siguiendo el recorrido que iniciamos en la anterior edición de TIEMPO DE VIAJAR, en el presente número de nuestra revista proponemos al lector seguir visitando desde la Colonia Sant Jordi hasta Valldemossa, pasando por Santanyí, Pollença, Muro, Inca, Manacor, Felanitx…

COLONIA DE SANT JORDI : UN ANTIGUO PUERTO DE PESCADORES
 La Colonia de Sant Jordi pertenece al término municipal de Las Salinas (este nombre proviene de las mismas salinas utilizadas ya por los romanos que se encuentran en la Colonia) y está situada al sureste de la isla, entre los pueblos de Campos y Santanyí.
Nacida como un pequeño puerto de pescadores, actualmente es una conocida turística, la Colonia de Sant Jordi, que se extiende sobre las fabulosas playas de: Els Estanys, Puerto, Es Dolç, Es Carbó, Ses Roquetes y Sa Punta Negra. Dicho núcleo hoy en día es un centro turístico de gran auge, perteneciente al municipio de Ses Salines.
Cuenta con un puerto deportivo desde donde parten excursiones diarias a la cercana isla de Cabrera para visitar el Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera.
El Centro de Interpretación sobre el parque nacional de Cabrera se encuentra en la Colonia de Sant Jordi que es geográficamente el punto más cercano a la isla de Cabrera. Con su visita, pueden conocerse todas las especies marinas y terrestres que viven en el archipiélago de Cabrera, así como lo que supuso su historia para la cultura mediterránea.
Las Salinas de Sa Vall o de la Colonia de Sant Jordi son las segundas más antiguas del mundo (siglo IV a.C.) puesto que su explotación fue iniciada por los mercaderes púnicos. La sal continuó siendo el principal motivo de interés para los romanos, bizantinos, árabes y cristianos. Estas mismas fuentes salineras, por su importancia pueden explicar el origen etimológico del municipio. Su extracción todavía se lleva a cabo con los métodos tradicionales, durante el mes de agosto.
Cabe destacar como monumentos históricos los vestigios de poblados prehistóricos y protohistóricos: Talaia Joana y Es Talaiots de Na Mera, Es Mitjá gran, Els Antigors, etc. Los Talaiots (siglo IX a.C.), monumentos megalíticos de la cultura del bronce, son indicios del origen de la agricultura y ganadería de Ses Salines que han perdurado hasta nuestros días. También los restos púnicos en la isla de Na Guardis, así como restos de embarcaciones romanas cerca de la costa.

FELANITX : UN NÚCLEO CUAJADO DE HISTORIA
Felanitx está situado en el sudeste de Mallorca, entre los términos municipales de Santanyí, Campos, Manacor y el Mediterráneo. Tiene una extensión de 171,67 kilómetros cuadrados y una población de unos 20.000 habitantes.
Dentro de los límites del término municipal se encuentran los núcleos de población de Felanitx, Cas Concos des Cavaller, Es Carritxó, s’Horta, Portocolom, Son Valls, Son Mesquida, Son Negre, Son Prohens y Cala Ferrera/Cala Serena.
Son visitas recomendadas la plaza de la Font de Santa Margalida, situada frente a la iglesia parroquial de San Miguel, el edificio del mercado municipal y el santuario de San Salvador, excursión casi obligada cuando se pasa por Felanitx, es, a su vez, un excepcional mirador, contemplándose desde este templo una panorámica maravillosa que abarca desde la costa del levante mallorquín hasta las tierras del interior. El ritual exige que al llegar a la cima, sobre todo si se ha subido andando, se debe beber agua de la cisterna del patio, situado delante de la entrada.
El Castillo de Santueri, uno de los tres castillos construidos sobre roca que se conservan en Mallorca. Esta fortificación de la Edad Media, ya documentada en el año 1228, está ubicada en un lugar estratégico del sureste de Felanitx, sobre unas colinas de 408 metros de altitud, con una superficie de 426 hectáreas y compuesto por torres, murallas y colinas. El rey Jaime I conquistó este fortín defensivo a los musulmanes el año 1231. Durante el siglo XIV se realizaron grandes obras de restauración y reforma. Durante los años 1521-1523 sirvió como refugio de los mascarados.
El Estado español lo vendió el año 1811 a un particular. Un castellano regía este castillo, teniendo bajo su mando una guarnición que oscilaba alrededor de una treintena de soldados, según fuera época de paz o de guerra.
El Calvario (sólo accesible a pie desde el centro de Felanitx, calle Call). Felanitx cuenta desde mediados del siglo XIX con el camino que asciende al oratorio, situado en el monte Call, al cual se puede acceder desde la calle del mismo nombre, donde empieza la subida. Sin duda, una de las vistas más emblemáticas de la villa, especialmente por la magnífica panorámica de la ciudad de Felanitx. La calle del Call es una de las más antiguas de la ciudad, datada de 1554.
Els Clossos de Can Gaia (en Portocolom). Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz este poblado prehistórico pre-talayótico de nueve navetas (planta rectangular, paredes de piedras y cobertura a base de vegetación y arcilla).
Uno de los mayores atractivos del municipio es Portocolom, uno de los mayores puertos naturales de la isla, donde se disfruta del típico encanto marinero de un enclave de pescadores. Destaca por su faro y sus playas de arena fina.
Felanitx se encuentra a unos 50 kilómetros de Palma, accediéndose por la autopista de Santanyí dirección Lluchmajor y Campos.

INCA : CORAZÓN DE MALLORCA
Más allá del sol, de la playa y del tumulto de la Mallorca más turística y conocida mundialmente podemos encontrar otra isla, la que encierra en si misma las esencias de una cultura milenaria que se ha enriquecido de las civilizaciones más diversas que han pasado por esta tierra.
En el corazón de la isla late con fuerza una ciudad que mantiene con orgullo las raíces de un pasado industrial y trabajador y que ofrece al visitante una comunión perfecta entre pasado y presente.
Inca extiende sus brazos al pie de la Serra de Tramuntana como la capital de comarca que históricamente ha sido, un papel que hoy día ejerce con más fuerza que nunca, hecho que le ha servido para reunir una gran variedad de equipamientos y servicios públicos.
Ubicada en un cruce de caminos. Inca ha desarrollado un instinto comercial histórico. El comercio forma parte de las raíces de una ciudad que nos abre actualmente un centro urbano en el que se ha desterrado parcialmente el automóvil y del que se puede disfrutar paseando tranquilamente sin prisas. Callejear por el entramado urbano de Inca se puede convertir en un placer sobre todo si el visitante gusta del redescubrimiento de aquel comercio, selecto, tradicional y amable que ha desaparecido mayoritariamente de nuestras ciudades.
Conjugando esta renovada imagen urbana pensada por y para las personas, se puede encontrar, insertados como por arte de magia, edificios de un valor histórico preeminente y de una innegable belleza. El paso de la historia ha dejado ejemplos arquitectónicos magníficos y que se tienen que admirar. El claustro de Santo Domingo, hoy día restaurado como centro cultural, la iglesia de Santa María la Major, el claustro de Sant Francesc o el convento de Sant Bertomeu, donde aún pervive una comunidad de religiosas de clausura, son rincones que no se deben dejar de visitar.
No se puede ni se debe obviar que Inca es una de las cunas gastronómicas de la Mallorca interior. La oferta de restauración es amplia y variada, pero vale la pena especialmente aventurarse en uno de los típicos cellers, antiguas bodegas, algunas con siglos de antigüedad, restauradas a la perfección para albergar los más típicos restaurantes.
Inca ha sido y aún quiere ser la ciudad de la piel y el calzado. No en vano en la ciudad se ubican las sedes de buena parte de las marcas de calzado más importantes del mundo. Todas ellas rivalizando en calidad y diseño. Nadie puede escapar de Inca con un par de zapatos de souvenir.
Inca es una ciudad vida, activa y cercana a cualquier rincón de la isla. Las excelentes comunicaciones varias permiten llegar a Inca desde Palma o desde cualquier zona turística de Alcúdia en apenas quince minutos. Compras, patrimonio y gastronomía son motivos más que sobrados para acercarse al denominado como corazón de Mallorca.

LLUCMAJOR : GRAN BELLEZA NATURAL Y ARTÍSTICA
Tiene más de 45 kilómetros de costa y cuenta con gran diversidad de playas. Desde Cala Blava se puede acceder a zonas de baño rocosas y tranquilas, es una zona residencial a partir de la cual la costa acantilada del sur mallorquín empieza a ganar altura hacia el Cap Enderrocat.
Otra playa destacada es la de Cala Pi, una de las más hermosas de Mallorca de fina arena y desnivel poco pronunciado, sus aguas son cristalinas de colores vivos. Por encima de sus varaderos de barcas se encuentra un sendero que conduce a Cala Beltrán, esta pequeña playa de arena no está urbanizada, y resulta ideal para quienes buscan lugares tranquilos. S’Estanyol es una preciosa playa de arena y cantos rodados, situada en el paraje natural de s’Estalella, en la desembocadura del torrente de Garonda.
El centro de Llucmajor concentra el patrimonio histórico-artístico de la ciudad. Aquí se encuentran la mayor parte de las casas señoriales, que junto a la iglesia de San Miguel, el Ayuntamiento y el Convento de San Buenaventura forman un atractivo itinerario turístico-cultural.
Uno de los monumentos más visitados es el dedicado al rey Jaime III, que está situado en un paseo que lleva el mismo nombre. La plaza Des Sabater se encuentra muy cerca y los visitantes pueden ver S’Abeurador Rodona, una fuente de piedra caliza, que tiene tres metros de diámetro.
El centro neurálgico de la ciudad es la plaza de España, en ésta se encuentra el Ayuntamiento, un edificio que data de 1882. Frente al Ayuntamiento se puede observar la iglesia parroquial de San Miquel, el edificio más emblemático de la ciudad y segunda iglesia más grande de Mallorca tras la Catedral de Palma. Junto al templo se puede visitar la Casa Rectoral, una casa señorial del siglo XVIII con un gran reloj de sol en la fachada. Los relojes de sol son un elemento representativo de Llucmajor, ya que es uno de los municipios que tiene mayor número de relojes de sol de toda Europa.

MANACOR : SEGUNDO MUNICIPIO MALLORQUÍN EN SUPERFICIE
Lo forman las localidades de s’Illot, Porto Cristo, Cala Anguila, Cala Mendia, s’Estany d’en mas, Cales de Mallorca y Cala Murada, y las del interior, Son Maciá y Son Negre. La capital, del mismo nombre que el municipio, es centro industrial, comercial y cultural del levante de la isla. Desde 1912 posee el título de ciudad.
El municipio combina la industria del mueble y la fabricación de perlas artificiales con la explotación del turismo, tanto de interior como costero y cuenta con una importante oferta de establecimientos dedicados al turismo rural que atraen a un turista de calidad, respetuoso con el medio ambiente, ávido de conocer el maravilloso entorno, sus gentes, costumbres y tradiciones.
El paisaje litoral de una gran belleza extrema e inalterable, con una gran diversidad de flora y fauna ofrece al visitante un conjunto de calas vírgenes muy hermosas. No falta en su costa playas de arenas blancas y cristalinas.
Entre las visitas recomendadas cabe destacar la iglesia neogótica Nostra Senyora dels Dolors, el claustro del convento de Sant Vicenç Ferrer (declarado Monumento Nacional del siglo XVII), el Museo de Historia de Manacor en la Torre dels Engistes (siglo XIII), la institución Mossèn Antoni María Alcocer y el recién restaurado molino harinero, Molí d’en Fraret, sede de la sección etnográfica del Museo de Historia.

MURO : UN PEQUEÑO PARAÍSO
Con una situación geográfica extraordinaria, en el nordeste de la isla de Mallorca, Muro tiene una franja litoral de visita obligada que ocupa una gran parte de la bahía de Alcudia. Sus aguas cristalinas y el entorno natural que la rodea, grandes arenales de arena dorada y fina, con tramos de pinares que al interior se van transformando en garrigas y alcinares, hacen de ésta un verdadero paraíso que alberga la zona protegida de Es Comú y el Parque Natural de s’Albufera (más de 2.500 hectáreas de humedales y uno de los ecosistemas con mayor diversidad de las islas).
De la costa a la villa: ofrece diversos paisajes típicos de la zona rural mallorquina. En tierras de secano con sus casas de possessió, o en tierras de regadío con sus molinos de viento, adornan el camino hacia la villa, sin olvidar la canteras de marés, testimonio de un oficio durante siglos. La extracción de esta preciada piedra ha dejado multitud de ejemplos en las casas, iglesias e incluso en una plaza de toros única en el mundo, conocida como “La Monumental de Muro”. Las preciosas vistas del pasaje de Sa Riba y el campanario de la iglesia parroquial dan la bienvenida a un pueblo lleno de rincones con encanto por explorar.
Muro en su totalidad es una buena fórmula para deleitarse de la cultura, el ocio, la naturaleza, el relax, la diversión, el deporte y la gastronomía. Además de disfrutar del sol y la playa, también se pueden practicar multitud de deportes náuticos, gozar de estupendos itinerarios a pie o ciclo-turísticos, tanto por rutas que discurren cerca del mar como por las que se adentran al interior de la isla, aprovechar las modernas y variadas instalaciones deportivas o simplemente degustar algún plato exquisito o un dulce tradicional de la cocina mallorquina.

POLLENÇA : GRAN DIVERSIDAD DE HÁBITATS LITORALES
Pollença, Port de Pollença, Cala Sant Vicenç y Formentor constituyen una de las zonas más bellas de la isla, y sin lugar a dudas un lugar muy atractivo para visitar en cualquier época del año.
El municipio de Pollença ofrece a todos los visitantes la posibilidad de disfrutar de un paisaje de mar y montaña y de una amplia oferta cultural y de servicios.
El sol y la playa no son los únicos alicientes que ofrece a residentes y visitantes. Pollença cuenta con una amplia bahía de aguas tranquilas, con cómodas playas y también con pequeñas calas de aguas calmas y transparentes como cala Bóquer, cala Figuera o cala Murta. Pollença tiene pequeños montes como el del Calvario, el de Santuïri, el Puig de María o el de Almadrava y montañas de considerable altura como el Tomir, el Puig Gros de Ternelles o el Puig del Ca, entre los que podemos encontrar rincones paradisíacos como la Cala San Vicenç y Formentor.
Todo el término municipal posee una gran diversidad de hábitats litorales de diferentes tipologías (arenosos, pedregosos, de acantilados, islotes costaneros), zonas húmedas (l’Albufereta, la Gola), sistemas agrícolas (cereales, frutales), pastos naturales, garriga, grandes masas forestales (pinares y encinares) o zonas de alta montaña, que proporcionan una elevada diversidad de comunidades vegetales y favorecen la presencia de una gran variedad de especies de pájaros. Si a todo ello le sumamos que Pollença está estratégicamente situada en el centro de las principales rutas migratorias, el resultado es que nos encontramos ante uno de los mejores parajes de las Baleares para acoger una excelente fauna ornitológica.
Pollença también ofrece al visitante un atractivo especial que puede descubrir haciendo un recorrido por el casco urbano; la tradición, la historia, la arquitectura y la cultura son algunos de los ingredientes básicos para que el visitante pueda conocer todo el municipio. Emblemáticos lugares como el Calvario o el Puente Romano, el interesante museo, el Festival de Pollença, las numerosas exposiciones de arte… llenan de de atractivo la visita al núcleo de este municipio.
El Port de Pollença conserva la personalidad propia de una zona privilegiada, con su extenso paseo marítimo y las amplias playas. Su bahía mantiene una intensa actividad de deportes náuticos.
La Cala San Vicenç está formada por un conjunto de preciosas calas (Cala Barques, Cala Clara, Cala Molins y Cala Carbó) situadas a pie del Cavall Bernat y por el conjunto de cuevas prehistóricas del Alzinaret.
Formentor, escenario de inspiración de artistas, con el Mirador de Colomer, la Playa de Formentor y, por supuesto, el Faro. Está constituida por las últimas estribaciones de la Sierra de Tramuntana.
Formentor ofrece muchas calas y rincones de gran belleza.

SANTANYÍ : UNA DE LAS ZONAS MÁS CÁLIDAS DE LA ISLA
Se trata del municipio más meridional de la isla de Mallorca y pertenece a la comarca del Migjorn, limitando con las localidades de Ses Salines, Campos y Felanitx
Goza de un microclima muy característico y ello lo convierte en una de las zonas más cálidas de la isla.
Las playas del municipio son de gran belleza al mantener un paisaje de rocas y vegetación propio del Mediterráneo. Las playas de Cala Gran, sa Font de n’Alis (Parque Natural de Mondragó) y Cala Santanyí, hayan sido merecedoras año tras año, de la Bandera azul que otorga la Comunidad Europea, además de los puertos de Cala D’Or y Cala Figuera.
Otras playas dignas de mención son: Cala Esmeralda, Cala Llombards, S’Ama-rador y otras playas vírgenes como s’Almoina, Son Moja, Caló des Moro, Cala Mármols, entre otras que pueden encontrarse caminando por la costa o navegando en barco.
Los mercados semanales son objeto de visitas turísticas por su gran importancia. Los mercados de Santanyí se han consolidado como un referente en la comarca del Migjorn.
El municipio de Santanyí cuenta con un importante patrimonio arquitectónico y natural: yacimientos arqueológicos de las épocas pre-talayótica; edificios de gran importancia como: la Porta murada; sa Torre Fessa; es Fortí y el Oratorio de Consolació. La parroquia de Sant Andreu conserva la antigua capilla del Roser y cuenta con un museo eclesiástico. Esta iglesia alberga uno de los órganos más importantes de la isla, construido en 1762 por el maestro Jordi Bosch.

SÓLLER : CON LA SERRA DE TRAMUNTANA DE TELÓN DE FONDO
Situada al noroeste de la isla de Mallorca y a escasa distancia de Palma (apenas 24 kilómetros), la situación de Sóller es realmente privilegiada, en un fértil valle que mira al Mediterráneo y que tiene la impresionante Serra de Tramuntana como telón de fondo. Al suroeste y al noroeste limita, respectivamente, con los pintorescos pueblos de Deiá y Fornalutx.
Puede accederse a través del túnel de pago que cruza bajo las montañas. Sigue también en uso la antigua carretera del Coll, que alarga el viaje, pero ofreciendo a cambio unas vistas impresionantes del valle. Finalmente, otra forma de acceder al valle es utilizando el histórico ferrocarril de Sóller que desde 1912 realiza el trayecto a Palma. El trayecto se completa con el tranvía, inaugurado en 1913, que une Sóller con su puerto.
El entorno de Sóller es de una gran belleza paisajística y ecológica, ya que combina costa, valle y montaña.
Las montañas de Sóller son idóneas para pasear o ir de excursión, especialmente en los meses de otoño y primavera. Existe una red de antiguos caminos de montaña, muchos de ellos empedrados, que unen Sóller con los pueblos vecinos y con lugares de interés dela zona.
La bahía del puerto de Sóller es realmente excepcional, ya que su forma tan cerrada la convierte en la única ensenada protegida de este tramo de costa, perfecta como refugio para embarcaciones y con una de ls pocas playas de arena de este litoral mallorquín.
Sóller es también rico en cultura. Aquí el visitante encontrará varios museos y un jardín botánico, a lo que hay que sumar una herencia arquitectónica muy rica con edificios que tienen sus orígenes en el siglo XIV o incluso antes y un buen número de casas de estilo modernista. Destaca la iglesia parroquial de San Bartolomé, en la plaza de la Constitución.

VALLDEMOSSA : UN RINCÓN APACIBLE Y ROMÁNTICO
Valldemossa está localizada en un emplazamiento elevado y forma parte del valle de la Sierra de Tramuntana, repleto de olivos y almendros. Es rica en manantiales y está rodeada de una abundante y frondosa vegetación. El núcleo de Valldemossa no es tan conocido por el turista, que suele conformarse con visitar la Cartuja y con las demostraciones folklóricas. Sin embargo, es muy recomendable pasear tranquilamente por sus callejuelas y plazas y fijar la atención en los pequeños detalles de su arquitectura popular.
El pueblo está situado únicamente a 17 kilómetros de Palma, pero la sensación de lejanía es muy grande. Es una localidad que tiene un aire irreal a medida que nos aproximamos por la carretera principal. Se encuentra a 400 metros sobre el nivel del mar, la silueta de la Cartuja preside un paisaje de gran bucolismo y la serenidad de esta estampa se transmite también en sus callejuelas y en sus casas
Su atracción principal en la Cartuja, un antiguo monasterio que en sus orígenes fue residencia real y habitado por monjes cartujos dese el año 1399 hasta su exclaustración en 1835. Es muy conocida por la estancia de la pareja romántica integrada por el músico Federico Chopin y George Sand en el invierno de 1838-39. Ésta escandalizó a los mallorquines de su tiempo, que no aceptaron ni la extraña relación que los artistas mantenían,  ni la tuberculosis del músico, ni las maneras de vestir y comportarse de Aurore Dupin, el verdadero nombre de George Sand. En la llamada celda de Chopin, se conserva uno de los pianos del genial compositor.
Sus museos albergan el legado histórico-artístico de los cartujos; recuerdos de la romántica pareja y muestra de arte y cultura del siglo XV al XX.
A pocos metros hay una farmacia del siglo XVII, donde se exponen curiosos preparados médicos y en su claustro del siglo XVI se celebra en verano un festival de piano. En otras celdas de la Cartuja se muestran colecciones de artesanía, xilografías o cartografía antigua de la isla. Vale la pena sugerir la visita a la casa natal de Santa Catalina Thomas y la iglesia del siglo XIII, reformada en el XVIII.
A 5 kilómetros de la localidad se encuentra Miramar, la antigua residencia del Archiduque Luis Salvador de Austria. Miramar es famoso porque allí instaló Nicolau Calafat la primera imprenta que hubo en la isla. También Ramón Llull creó el primer colegio de lenguas orientales.
La gastronomía de Valldemossa destaca por la caza del tordo, que ha sido una actividad frecuente para sus habitantes. Muchos de sus mejores platos gastronómicos estaban basados en el guiso de esta ave, aunque en la actualidad la caza con redes está severamente limitada y los restaurantes de la zona raramente ofrecen este plato a sus clientes. Algunos platos destacados son el lomo y la perdiz con col.
Sin lugar a ningún género de dudas, una detenida visita a un lugar tan romántico como Valldemossa es el mejor punto final para este recorrido por la isla de Mallorca que hemos ofrecido como un reportaje muy especial en nuestras páginas y a lo largo de todo este verano.

(Ver interesante colección gráfica de este reportaje en GALERIA DE FOTOS)